La comunicación de la salud es parte de la salud

Últimamente me encuentro con el tema de la comunicación y la salud a cada paso. El viernes 6 visitaron la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral dos profesores de Estados Unidos, que pasaron por el país por una beca Fullbright. El primero, John Pollock, del College de New Jersey está investigando sobre la correlación entre la cobertura de temas sociales en los medios y la estructura de la comunidad a la que pertenece cada medio. Presentó una propuesta metodológica para el estudio de las desigualdades sociales en los medios dentro de la materia de metodologías cualitativas que dicto para la Escuela de Posgrados en Comunicación. Tom Johnson, un periodista y profesor de periodismo, pionero en el desarrollo de herramientas informáticas de investigación, tomó una hora de la clase de Relaciones con la prensa de Adriana Amado para hablar de “Periodismo digital”. Ambos están en temas de gran interés para la EPC. El Data Journalism será este año objeto de nuestra atención a través de la organización de un hackathon (al que llamaremos Data Fest) en conjunto con La Nación, cuyo equipo hace punta en esta especialidad, y Google.

Pero quería destacar la coincidencia con Pollock, que dentro de su interés por los temas sociales se ha centrado en los problemas de salud. Es, de hecho, miembro del consejo editorial del Journal of Health Communication y amigo de Silvio Waisbord, quien ha publicado un libro genérico sobre el tema en la colección que dirijo en La Crujía. Silvio, además, es miembro del consejo editorial de Austral Comunicación, la revista científica de FC, de la que soy editor. Creo que en la Argentina el estudio de la salud en los medios, de la comunicación de los servicios de salud y de la difusión de políticas públicas es aún incipiente y muy dependiente de los enfoques y de las agendas de los países centrales y de los organismos multinacionales. Efectivamente, en la medida en que las condiciones básicas de salud pública estuvieron aseguradas, una segunda generación de derechos sobre la salud ocupó el centro de la agenda pública de estos países. En mi opinión, en un país como el nuestro con desnutrición infantil, dengue y chagas, falta de capacidad hospitalaria y de insumos médicos y donde las estadísticas sociales referidas a la pobreza o a la mortalidad materna, por ejemplo, se manipulan con fines ideológicos, es necesario realizar mucha investigación empírica y acumular evidencia antes de suscribir los puntos de vista de los países centrales, de caer en el tópico.

Algo de eso observé en lo que va del año, en que me tocó hablar de comunicación en algunos foros médicos, en representación de la EPC. En primer lugar, fui invitado por la Facultad de Ciencias Biomédicas de la UA a la reunión anual del personal para hablar de la llegada a la universidad de la generación Y. De tema parecido fue mi ponencia en el panel sobre multiculturalidad en la educación del VI Congreso de Educación en Enfermería. Finalmente, abrí la jornada anual de SACAS (Sociedad Argentina para la Calidad de la Atención en la Salud). Me impresiona lo atrasada que está la discusión sobre la comunicación institucional en la organizaciones de salud. Mi línea argumental últimamente es que la comunicación pública y la comunicación personal son interpenetrables: las nuevas demandas sociales, las nuevas tecnologías y la actitud participativa de los públicos han dinamitado las fronteras entre adentro y afuera. Dejo esta última exposición en la solapa de clases.

Un amigo me contó que un médico de urgencia le espetó un diagnóstico brutal sobre su hijo pequeño, en presencia de éste. Afortunadamente el diagnóstico era errado. Los medios informaron que la Corte Suprema decidió respetar que un Testigo de Jehová no quisiera hacerse una transfusión de sangre. Entre el analfabetismo comunicacional y la versación sobre el conflicto entre libertad y salud hay un arco gigante para estudiar y conversar. Los médicos, como otros profesionales que tocan problemas humanos de fondo, necesitan urgentemente capacitarse en comunicación. Si la atención de la salud del siglo XXI no incluye el respeto por la conciencia, la información adecuada y la calidad en el trato todavía no procura la salud.

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Una respuesta a La comunicación de la salud es parte de la salud

  1. Guber dijo:

    La medicina ignora el potencial que tiene la comunicación y las nuevas tecnologías para mejorar todos sus procesos asistenciales y administrativos a nivel de instituciones médicas.

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