El propósito de escribir más

Este verano me propuse escribir más. Me comunico mejor por escrito que oralmente y cada tanto tengo algunas cosas para contar. Los profesores universitarios podemos caer en el túnel de la exclusiva escritura de papers académicos. Se trata de un género que prácticamente nadie lee, que reprime el estilo personal en aras de la referencialidad y que somete la escritura a presiones de productividad, que tanto la universidad como el sistema de ciencia miden aún en términos exclusivamente cuantitativos. Los profesores debemos publicar en journals aunque sean poco accesibles y nuestros artículos solo puedan contener hallazgos modestísimos, no digo que no. Pero también tenemos que publicar libros en editoriales prestigiosas, con el deseo de llegar a un público más amplio y más libre, para incidir lo que podamos en el mundo de las organizaciones y de las profesiones. Los profesores de comunicación, en particular, debemos publicar artículos de prensa e intervenir en los foros en los que se debaten las políticas reales, que no suelen ser las facultades de comunicación. Mantener activo nuestro blog, conversar en las redes sociales. Necesitamos escribir para mantener el estilo, para ordenar y aclarar nuestras ideas, para saber mejor cuál es nuestra posición antes de tomar posición en el debate público.

Comparto con ustedes una entrada del blog de mi cátedra Géneros y Estilos Creativos de la FC Austral en la que hablo del respeto como virtud esencial de la escritura que se refiere a grupos sociales. En el anuario de RSE de El Cronista (no hay versión digital) me publicaron una nota sobre las posibilidades y riesgos para la comunicación de los programas de sustentabilidad de las empresas en la nueva agenda mediática. Diálogos de la Comunicación, la revista de la Felafacs, me publicó un artículo sobre el empleo de categorías académicas en la gestión de la interacción dentro de las organizaciones. En él se emplean fragmentos de películas que exponen situaciones de comunicación conflictivas, de manera que el texto contiene también una propuesta de didáctica para la formación en comunicación organizacional.

En cuanto a la foto del post: es mi último “monstruo”, el cuaderno de anotaciones que siempre me acompaña, donde reposan todos los embriones de futuros textos. Tengo 16 archivados en mi biblioteca. Este lo compré en “Cuando escribo” una tienda de encuadernación artística que tiene hermosos cuadernos y agendas, además de hacer trabajos a medida (Guido 1895). Y sí, sigo garabateando a mano el primer esbozo de mis escritos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Ciencias de la Comunicación, Escritura. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s