Una buena idea. Eso me pareció Tecnópolis, en donde pasé el día sábado rodeado de la marea humana que afluía por la calle Houssay y adyacencias. Se trata de una exposición de 60 hectáreas, un parque temático que elige por tema la ciencia. Es, además, una feria popular, en el mejor de los sentidos. Lo es por gratuita, porque el Estado facilta el arribo (el viaje de la estación Migueletes al predio y vuelta, por ejemplo, es gratuito), por la estética y porque está organizado por el “gobierno popular”.
Quizás llegue el día en que pacíficamente uno pueda decir que no está de acuerdo con la arrogancia y mala fama de sus gobernates ni con su atropello a los derechos civiles, por un lado, y sí con la política social (empleo, asignación universal…) y con la política de ciencia (más becas y mejores sueldos en el CONICET, más presupuesto para los proyectos de investigación…). Ojalá pronto se pueda ser (o se pueda volver a ser) oficialista en algunos temas y opositor en otros, liberal en lo político, socialista en lo económico y conservador en lo moral, por decir algo. Mientras tanto creo que tiene mucho para mostrar este gobierno en materia científica: el satélite SAC-D made in Argentina y NASA, los reactores nucleares de investigación y de producción, etc. Bastante propaganda ofical y excelentes muestras de CNEA, del Ministerio, del CONICET, junto con Fuerza Bruta, rock, comparsas, juegos para los chicos. En fin, ambiente de fiesta popular.
Va la página oficial y la del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. También un artículo de La Nación que propone los must de Tecnopolis. El CONICET, en donde junto con Luciano Elizalde estamos completando un trabajo de asesoramiento al Directorio en comunicación institucional, se comunica con los visitantes de Tecnópolis a través de las redes sociales. En Twitter @ConicetDialoga y en Facebook, “CONICET dialoga en Tecnópolis”. Los excelentes videos del canal de YouTube tienen la marca de mi amigo Pablo Kunerth.
Realidad aumentada, 3D, hologramas, simuladores, interactividad: gran parte del atractivo de Tecnópolis para chicos y jóvenes pasa por las tecnologías. Quizás sea un poco forzado pero esta semana -el 21 concretamente- se cumplió el centenario del nacimiento de Marshal Mc Luhan, el intelectual canadiense cuyas provocativas ideas sobre los medios y anticipatorias de los nuevos medios tienen hoy más vigencia que en el momento de su muerte. Las tecnologías atraviesan la educación, la cultura, la política. Combinamos medios, sumamos pantallas, saltamos de dispositivo en dispositivo: las tecnologías son nuestro ambiente.
Linkeo a su página oficial. A las notas que le dedicaron algunos medios tradicionales: ADN Cultura, Perfil, El Cronista (de Leandro Zanoni) y Página 12 (de Silvana Comba y Edgardo Toledo, autores del libro Comunicación y periodismo. Entrevistas sobre tecnologías/identidades/culturas de la colección que dirijo en La Crujía). Y a algunos blogs que se ocuparon de McLuhan: el de Gonzalo Peltzer, el de Gastón Roitberg.
Estimado Damián,
se puede ser oficialista en algunas cosas y opositor en otras. Ésa es la mayor virtud de la democracia. Lo único que no suma es ser “anti”, como Carlos Pagni, van der Kooy, Sirvén, Morales Solá y otros, tristes instrumentos de oscuros intereses, así como Página 12 o Tiempo Argentino son patéticos house organ´s de lo que dicta la Casa Rosada. Loas a la independencia periodóstica en tiempos de batalla económica.
Saludos,
Jerry
Totalmente de acuerdo, Jerry. Creo, incluso, que la batalla kirchnerista contra los medios opositores transformó a estos en una caricatura de ellos mismos. Hoy La Nación, por ejemplo, se parece mucho más a cómo la retratan los Kirchner que cinco años atrás (la columna de Roberts, la inclusión de Majul -que nada tiene que ver con LN- agravan la cosa). Para refrendar lo que decís basta comparar cómo “cubrieron” las elecciones porteñas TN y 6,7,8 con lo que hicieron en la noche de las primarias abiertas. Viva la independecia, pues. Abrazo,